Respuesta a pijus economícus
Y sin embargo todo su documento ha tomado el carácter de crítica, llegando a calificar en en el mismo a mi exposición de ejercicio de masturbación intelectual para-edípica.
Era una forma de tomarte el pelo de forma irónica, no te lo tomes a mal. Lo que intento expresar con eso es que hacer elucubraciones sobre el condicionamiento social de las decisiones individuales o colectivas es algo que carece de utilidad de ninguna clase, es como hablar sobre el sexo de los angeles o la cuadratura del circulo, intelectualmente puede ser muy interesante, pero en la práctica hay que hablar de hechos, que son la existencia de una serie de necesidades que los seres humanos intentan satisfacer, si se trata de origen social o divino es indiferente, están ahí.
Citoyen advierte que estamos limitados por la biología y por los condicionantes sociales; uno no puede elegir ser rubio o tener alas y tampoco puede escoger dónde nacer. Con respecto a las restricciones biológicas no cabe duda de que es así, pero con respecto a los condicionamientos sociales habría que matizar al respecto.
Es cierto que estamos limitados por nuestros condicionamientos sociales, pero dentro de estos hay margen de acción. No elegimos donde nacer, ni qué educación recibir, pero el grado de libertad de pensamiento si existe.
El que se cria en una sociedad religiosa donde todos son creyentes y sin posibilidad de tener contacto alguno con distintos a él, no podrá escapar de la influencia religiosa. Está limitado por su entorno. En cambio, quien se cria en un entorno plural dispone de un margen de pensamiento mucho más amplio que contiene al religioso.
Sí, pero la rebeldía al entorno es también adquirida ¿no has visto matrix?XD(estoy de coña., pero es un buen ejemplo.) El hombre no elige rebelarse o elegir de forma distinta, observa que existe esa posibilidad y se adhiere a ella, pero esa posibilidad deriva de una suerte de incoherencia con lo adquirido. Pondré un ejemplo para ilustrarlo aunque lógicamente puede ser inexacto: cuando uno escucha la biblia y al cura que le explica que hay que someterse a tal o cual ley, uno puede intentar interpretar la biblia por sí mismo y decir “Jesucristo, en realidad, era un rebelde, deberíamos hacer como él”. Existe una incoherencia que se soluciona con el conflicto, pero es un problema de la popia estructura, no del ser humano.
Estoy usando en la serie de gustos el concepto de condicionamiento porque el de determinación suele confundirse con el destino. No creo en el destino, sino en la espontaneidad de las personas, en su libertad (condicionada) y en su incertidumbre. Si como dice Citoyen, “ni el ser ni la persona son libres en sus elecciones” el destino estaría decidido de antemano bajo unas leyes fundamentales que desconocemos.
Necesidades primarias o fisiológicas.
No, esto no es así. NO sé si existe el gran hermano de Orwell que nos vigila desde arriba o si no existe, si está todo predecidido o no. Personalmente no lo sé, me gustaría creer que no, pero tiendo a pensar que sí. Es algo que se enmarca dentro de la religión, la metafísica y las creencias, no intento demostrar la existencia de dios, sino la existencia de falta de libertad. Enumerame algo que no sea natural o adquirido. No elegimo lo que queremos adquirir ni con lo que queremos nacer, nos viene dado. Dentro de lo que nos toca, la combinación de esos factores pueden hacer que se desarrolle mas o menos (si a mi me han educado valorando la forma física antes que la formación intelectual, es muy posible que aunque tenga una capacidad intelectual excepcional no decida desarrollarla, pero esa elección está condicionada, luego no la tomo yo)
Sin embargo, lo mismo que tenemos rasgos idénticos (características innatas biológicamente) como especie humana, tenemos una serie de necesidades básicas y elementales que cubrir, independientemente de la valoración que de ella hagamos a posteriori.
Estas necesidades se corresponden con el mínimo material que a cada ser humano le permite mantenerse con vida físicamente. Luego cada uno es capaz de valorar estas necesidades, en diferente medida pero sólo si se ve afectado por el condicionamiento social.
Por ejemplo en una huelga de hambre: el condicionamiento social es el que le ha conducido al individuo a tomar esa decisión (de no estar sensibilizado con algún tema no se manifestaría en esta modalidad), y él es capaz de valorar esto por encima de su vida física misma, pudiendo incluso morir. Pero esto no es una contraposición de necesidades en un sentido estricto, pues las necesidades primarias siguen existiendo (de hecho el individuo muere), sino que su condicionamiento social le ha incitado a reprimirlas.
Nosotros, como dice Citoyen, podemos valorar de modo diferente el permanecer con vida (de hecho los suicidas lo son porque la rechazan, mientras que yo, en cambio, la amo), pero la vida física es una característica innata de todos los animales.
Necesidades creadas por el sistema
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Las necesidades de este tipo, tal y como yo las expuse, son aquellas que no se corresponden con las biológicas y que nos permiten sobrevivir (profesionalmente) en sociedad. Marx las llamaba necesidades imprescindibles.
Pero entonces no sirve de nada calibrar las necesidades o dividirlas. Puedes decir que es algo natural intentar mantenerse con vida y que es adquirido el querer morir ( en realidad, he leído cosas donde dice que el verdadero instinto no es el de supervivencia, sino el de permanencia de la especie pero eso es otra historia), pero la distinción es indiferente, los hombres intentan satisfacer por igual ambas necesidades. Ahí es donde yo veo la masturbación intelectual.
Estas necesidades no son más importantes que las anteriores porque sin éstas podemos mantenernos igualmente vivos. E insisto: vivir es la cualidad innata al ser humano como especie.
Pero claro, estas necesidades creadas por el sistema dependen en su valoración de los condicionantes sociales, incluyendo en estos al sistema económico. De hecho, yo acepté que estas necesidades varían según evoluciona el sistema. Es más, advertí que las necesidades son creadas previamente por el sistema y, por tanto, dependen de él.
Estas necesidades son de carácter profesional: el estudiante no necesita ni valora el estuche por su valor intrínseco, sino por la utilidad que tiene para él en su labor. Así como el martillo del carpintero o el bolígrafo del escritor. No lo valoramos por su valor intrínseco (por sus compuestos) sino por lo que significan para nuestra labor profesional.
El coche se ha convertido en una necesidad (de segundo orden) de carácter profesional en el momento en el que es fundamental para ejercer nuestra actividad social. Si somos transportistas, por ejemplo. Si nuestra sociedad fuera la edad media, el coche no sería una necesidad, puesto que el sistema sobrevivía sin ella.
Estar con vida es una necesidad que se valora en la medida en que nos permite realizarnos. Me explico, si un ser humano pudiera estar clínicamente muerto pero seguir interactuando y mantener su vida en sociedad siendo feliz ¿piensas que valoraría la vida? Es un supuesto absurdo pero si nos masturbamos intelectualmente, lo haremos a lo grande. Alguien que crea en un estado post mortem no valora estar vivo, un suicida que detesta estar vivo no valora estar vivo. Por eso, estar vivo no es algo que se valore por su valor intrínseco sino en la medida en que nos permite realizarnos, o alcanzar la felicidad o cumplir nuestro proyecto, o como quieras llamarlo, pero solo en esa medida.
Consumo innecesario
El consumo innecesario sería aquél que estaría en un grado mayor, pero ojo, no jerarquizadamente. Sería un grado mayor porque ni es fundamental para las necesidades biológicas, ni lo es para las necesidades profesionales que nos permiten satisfacer las primeras, sino que es una necesidad adicional.
Esto no significa que sean menos importantes. Siempre dependerá de la valoración que hagamos de ellas, puesto que como bien dice Citoyen, una persona puede preferir este tipo de necesidades a las biológicas. De hecho, quienes afectados por la problemática de los gustos prefieren quedarse modificar su constitución biológica sana y mueren por ello (anoréxicas, por ejemplo) están valorando por encima a éstas.
Totalmente de acuerdo, te había interpretado mal, pero insisto, la tipología de innecesario me parece poco afortunada, porque lo necesario del mismo depende de cada uno.
¿Necesidades científicas?
Citoyen dice, acertadamente, que es absurdo encontrar necesidades científicas puesto que éstas varían de un ser humano a otro de acuerdo con sus condicionantes. Sin embargo, si establecemos a la vida es en sí misma como una característica innata, entonces podemos afirmar que las necesidades primarias son fundamentales, independientemente de la persona.
Mi criterio no es científico porque que no existe jerarquización. Lo que existe es un nivel de necesidades interrelacionadas que afectan a los seres humanos (a todos sin excepción) de forma desigual.
El criterio científico es el del señor Maslow y su pirámide, porque establece un criterio y orden de necesidades que se suponen comunes a todos los seres humanos. Y yo puedo preferir la autorealización (cumbre de la pirámide) antes que la seguridad (parte baja), a diferencia de seres de mi misma especie. Sabiendo, por cierto, que esto encontraría explicación en los condicionantes sociales.
No recuerdo si Maslow lo establecía como un criterio cientifico o como una observación empírica. En cualquier caso, considero que se trata de algo que se cumple, aunque no significa que se vaya a seguir cumpliendo siempre. Hoy, existe una jerarquización de hecho entre necesidades que se puede ser ignorada.
Felicidad como necesidad básica
En otro momento entraré a debatir la parte final de la exposición de Citoyen, que habla de la felicidad. Estoy generalmente de acuerdo con su criterio, aunque matizaré que la felicidad para mí no es una necesidad, sino un objetivo. Y además considero que es persiguiéndolo cuando se puede obtener.
Si consideráramos a la felicidad como necesidad básica, tal y como hace Citoyen, no estaríamos errando, puesto que él lo hace con el fin de establecer como el objetivo último de cada acción individual el encontrarla.
Este criterio, de tono romanticista, sería acertadísimo, pero insuficiente para entender el funcionamiento de la sociedad en cada época y el actuar de sus individuos; especialmente en la actual. Porque para ser feliz hay que estar vivo, entre otras cosas.
No, no, o yo me he expresado mal o tu me has malinterpretado. Llamo felicidad a eso que se persigue como fin último de cada acción, que es siempre y en todo caso, algo que el individuo considera beneficioso. El creyente puede hacer cosas que le perjudican para obtener la salvación, en la edad media por ejemplo, la gente mas que la muerte temía lo que viniera después y prefería tener mucho tiempo para prepararse, lo cual es una suerte de búsqueda de la felicidad. El no creyente valorará aspecto terrenales, tales como tener la conciencia tranquila, ser valorado socialmente, tener amigos, etc, pero en la medida en que eso le hace felíz. Puede equivocarse en la forma de esos logros, pero es el fin que persigue. El hombre intenta ser feliz, aquí, hoy, mañana o pasado mañana, él lo elige, pero busca ser feliz, persigue su felicidad su bienestar. Eso es lo que le diferencia de los animales, que no busca la permanencia de la especie sino también ser feliz.

3 comentarios:
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