"Nuestros métodos son modernos, ¡nuestros objetivos son radicales!"

martes, enero 31, 2006

Libertad, subjetivismo y necesidades básicas.

La entelequia filosófica de la libertad no está falta de consecuencias.

A menudo podrán hablar a los liberales de red liberal o de liberalismo.org hablar de « libertad ». Expliqué algunos post atrás que para mí era un asunto que carecía de importancia: la libertad es una quimera real. Intentaré explicarme.

NO hay una sola de nuestras acciones de la que seamos enteramente dueños.

Para empezar estamos condicionados por lo físicamente posible o imposible. Yo no soy libre para ser rubio (sí para teñirme en cambio), tampoco soy libre para tener alas, ni desde luego soy libre para ser mujer (hoy por hoy en el estado de la ciencia actual). En este sentido, nuestra base genética es un elemento que hace que no seamos enteramente libres.

De otra parte, el asunto de la libertad se basa, lógicamente, en la voluntad como máxima. Uno es libre cuando no se ve obligado a nada por la voluntad ajena, el juego de la voluntad es entonces totalmente indispensable para hablar de una hipotética libertad. Pero en este sentido, cabe preguntarse si la forma en que se forma nuestra voluntad, nuestros gustos, lo que determina nuestras elecciones en fin, es algo libre. Pregunten a los franceses como llegaron a ser republicanos... Yo no he elejido los libros que me regalaron mis padres, ni el colegio al que fui, no elegí la familia en la que nací, ni tampoco los acontecimientos que viví. Por eso, en la medida en que todos esas circunstancias externas afectaran a la constitución de mi « juicio » o de mi « voluntad », no soy en absluto libre. La formación de mis valores (aquéllo a lo que yo doy importancia) está condicionada por mi educación, las formación de mis juicios y elecciones es el producto de mis circunstancias y de mis valores, y no soy dueño de ninguna de las dos cosas.

Esto es cierto porque el ser humano se compone de caracteres innatos y caracteres adquiridos, unos vienen impuestos y los otros también, luego ni el ser ni la persona son libres en sus elecciones.

Esto no es algo carente de fuerza en los debates que he presenciado últimamente. Alberto Garzón, por ejemplo, divide las necesidades entre necesidades primarias, necesidades creadas por el sistema económico y el consumo innecesario. Bueno, esto es en mi opinión un soberano ejercicio de masturbación intelectual para-edípica. No hay necesidades primarias. Estar vivo es importante en la medida en que se valora estar vivo, en que se valora desarrollarse biológicamente. La sociedad por la vía de la religión y la educación y tal vez la naturaleza por la vía de los instintos nos han inculcado que estar vivo es mejor que estar muerto, por eso, amamos la vida y tememos la muerte y tenemos necesidades primarias que se cifran en estar vivo.

Estas necesidades son en la mayoría de la gente mas importantes que las necesidades creadas por el sistema económico que según Alberto serían necesarias para el desarrollo de la sociedad. Bueno, son necesarias en la medida en que tenemos una determinada idea de desarrollo, si tuvieramos otra, serían menos necesarias. Llegar rápido al trabajo, movernos volando etc, son cosas que valoramos más o valoramos menos pero esa valoración está condicionada por nuestros valores y es absurdo hablar de una separación entre lo que es sería « adquirido » y lo que sería « primario », o entre lo que es necesario al desarrollo de la sociedad y lo que no lo sería. Primero habría que precisar que demonios es el desarrollo. Mi vecino de residencia, un fundamentalista católico, dice que lo que yo llamo mundo desarrollado es un mundo enfermo y carente de valores y añora la edad media como mundo donde la gente priorizaba la preparación espiritual al mundo material. Finalmente hablaremos de las necesidades que él llama de « consumo innecesario ». Él dice que estas no contribuyen al desarrollo biológico ni al de la sociedad. Primero esto es ultrarelativo. ¿una operación de cirugía estética contribuye al desarrollo biológico? ¿al desarrollo social? (recuerda que una mujer guapa es potencialmente mas productiva que una mujer fea). En segundo lugar, por qué sería mas importante el desarrollo biológico que el desarrollo no biológico? Imaginemos que soy una histérica que se rige por el lema « antes muerta que sencilla », es posible que mi escala de valores comience por poder vestirme de chanel y siga por asistir a determinadas reuniones y considere que esas necesidades son muy importantes, sin ellas, vivir no tiene sentido.

En este sentido no solo es imposible, es absurdo encontrar unas prioridades de necesidades de forma cientifica. Las necesidades son algo condicionado por los valores y los valores puede ser diferentes.

Pero, esto no significa tampoco que no existan necesidades mas o menos importantes. NO existen cientificamente, si existen en la práctica. En la práctica, todos o casi todos valoran antes estar vivo que tener un Rolls Royce, en la practica hay una cierta homogeneidad en los valores sociales, una cierta convergencia. Esto es la pirámide de Maslow. La mayoría de los seres humanos tienen esa serie de prioridades y es algo que es cumple en ¿90%? creo que me quedo corto. En principio, nadie que sepa con seguridad que si va al cine esa noche morirá asesinado, irá al cine esa noche, por más que tuviera la seguridad de acostarse con su ídolo sexual. Normalmente, uno paga antes al médico de cabecera (a igual gravedad) que al psicólogo. Esto es algo que ocurre siempre, o casi siempre, salvo claro, ejemplos de novelas de Victor Hugo y similares. Es el comportamiento racional de una parte muy importante de la sociedad.

De otra forma, el asunto de la libertad individual carece de importancia. Los liberales dicen que es primero mas importante ser « libre », porque efectivamente cada uno puede elegir lo que quiere, sus valores sus necesidades uqe considera que debe satisfacer antes. Es lo que Juan Ramón Rallo decía que era la « función empresarial ». Pero esto es de otro lado absurdo. No hay lugar a preservar una hipotética libertad que es en realidad inexistente. Uno es tan poco libre cuando le apuntan con una pistola a la cabeza para que haga algo, como cuando lo han educado desde niño para pensar una cosa. Se trata de coacciones de la libertad, una libertad que solo podría existir si hubieramos decidido existir nosotros mismos.

Por eso, la libertad es una ficción, es un postulado sociológico para organizar la sociedad y el mundo. Los hombres creen ser libres (por eso toman decisiones y actúan) y es necesario conservar esa ilusión para garantizar una sociedad en orden, un mundo organizado. Cuando un ser humano ve frustrada una de sus decisiones, se siente mal, siente ser agredido y ello es una fuente de conflicto. En la medida en que los hombres buscan ser felices conforme a una serie de valores, la frustración de la búsqueda de la felicidad es una fuente de conflicto.

Ser libre es no ser molestado por absolutamente nada en la busqueda de la felicidad, o al menos en la realización de nuestros proyecto de vida. Cuando un ser humano decide buscar la felicidad (es lo que nos diferencia de los animales, la busqueda de la felicidad frente a la búsqueda de la pervivencia de la especie) siente todo aquéllo que lo separa de la misma como una agresión a su propia condición humana. Si un ser humano no puede buscar la felicidad no tendrá para él ningun valor seguir vivo, podrá hacer como Gregorio (en la metamorfosis de Kafka) tirarse a un lado y esperar a que le llegue la muerte. Si se busca la felicidad pero uno se ve frustrado constantemente, ello es una fuente de conflicto, de rebelión, porque el ser humano se siente agredido (es lo que Marx llama « lucha de clases »).

Pero la busqueda de felicidad se hace de acuerdo con una serie de valores, por eso, mi idea de felicidad puede ser distinta de la del de al lado, lo que no significa que algunos de los medios que utilicemos sean parecidos. La misión del Estado es entonces que todos los seres humanos tengan garantizadas un máximo de posibilidad de ser libres (es decir de poder buscar individualmente la felicidad) para garantizar la convivencia pacífica (si no existe esa garantía, surge el conflicto que resulta en la destrucción de la libertad colectiva). El estado por ello podrá vulnerar la libertad individual si con ello repercute en el mantenimiento de la paz social garantizando un mayor número de libertades.

Es por ésto que considero que el Estado debe intervenir (hablo desde un punto de vista jurídico, no económico) para satisfacer estas necesidades que son convencionalmente comunes a todos los miembros de una sociedad, porqueesas necesidades que yo llamo básicas (convencionalmente básicas) son las necesidades que, normalmente, los seres humanos intentan satisfacer antes que las demás, las que necesitan para ser felices en la mayoría de los caso y la satisfacción de las necesidades repercute en el mantenimiento de la paz social y del sentimiento colectivo e individual de felicidad. Por eso, no soy liberal y creo en un sistema de salud gratuito o al menos al alcance de todos por igual, porque todos los « necesitan » (al menos, creen necesitarlo de acuerdo con su escala de valores) y en la medida en que vivimos en sociedad decidimos que esas necesidades son « básicas ».

Sé que me dejo cosas en el tintero, que hay cosas que debiera precisar mas y que otras son muy inexectas pero es básicamente como yo veo las cosas...

5 comentarios:

Anonymous Agarzon ha dicho...

Hola tío, hay respuesta para rato. ;)

http://www.agarzon.net/?p=85

5:20 AM

 
Blogger Lüzbel ha dicho...

Hola Citoyen, creo que hay cosas en las que no estoy de acuerdo. Vamos allá:

1) " La sociedad por la vía de la religión y la educación y tal vez la naturaleza por la vía de los instintos nos han inculcado que estar vivo es mejor que estar muerto, por eso, amamos la vida y tememos la muerte y tenemos necesidades primarias que se cifran en estar vivo"
El instinto de supervivencia, de alimentarte,de comer o beber no es aprendido: es la cosa menos inculcada que hay. El miedo a la muerte no se enseña, en todo caso se enseña a que no te importe.
Otra cosa es que puedan favorecerse culturalmente estos "instintos" (llamemosle mejor "motivaciones primarias"), pero desde luego la vía por la que los adquieres no es por "inculcación".
Pasa exactamente igual que en cualquier otro animal. No hay teoría ni estudio dentro de las ciencias del comportamiento que sostenga que no haya motivaciones primarias. Cualquier manual de Psicologia de la Motivación o de Psiquiatría de las Emociones te habla de Motivaciones Primarias o biológicas.

Hay interesantes estudios sobre la modificación de estas motivaciones (en ratas, claro), lo cual es posible hasta cierto punto, como parece que tú dices, pero las motivaciones primarias que nadie te enseña y que son universales a través de las culturas están ahí: comer, beber, respirar, procrear...


" Si un ser humano no puede buscar la felicidad no tendrá para él ningun valor seguir vivo, podrá hacer como Gregorio (en la metamorfosis de Kafka) tirarse a un lado y esperar a que le llegue la muerte. Si se busca la felicidad pero uno se ve frustrado constantemente, ello es una fuente de conflicto, de rebelión, porque el ser humano se siente agredido (es lo que Marx llama « lucha de clases »)."

Estudiando psicología del trabajo y del aprendizaje puedes ver que muchísima gente está trabajando en puestos que le queman o que no son los que le harían feliz. La mayoría de los universitarios que yo conozco están en esa situación. ¿Pierde sentido su vida? No, los proyectos vitales no son tan rígidos, cambian con la edad y con las cosas que te pasan, para no sentirte frustrado. Sólo cuando han pasado muchos años puedes ver el elemento común de todo lo que emprendiste.
Pero dentro de los que no lo cambian, es cierto que se frustran. Pero eso no es una fuente de conflicto en sí misma. La frustración no es fuente de conflicto por sí sola: lo es si puede vehiculizarse. Una frustración generalizada que no tiene un proyecto común no se materializará de ningún modo.

Saludos.

7:43 AM

 
Blogger Berlin Smith ha dicho...

Querido: te he invitado a una nave espacial, entre avergonzado y por jolgorio. Si te place:

http://nochesconfusas.blogspot.com/2006/02/memeces.html

5:24 PM

 
Blogger Citoyen ha dicho...


El instinto de supervivencia, de alimentarte,de comer o beber no es aprendido: es la cosa menos inculcada que hay. El miedo a la muerte no se enseña, en todo caso se enseña a que no te importe.
Otra cosa es que puedan favorecerse culturalmente estos "instintos" (llamemosle mejor "motivaciones primarias"), pero desde luego la vía por la que los adquieres no es por "inculcación".
Pasa exactamente igual que en cualquier otro animal. No hay teoría ni estudio dentro de las ciencias del comportamiento que sostenga que no haya motivaciones primarias. Cualquier manual de Psicologia de la Motivación o de Psiquiatría de las Emociones te habla de Motivaciones Primarias o biológicas.

Hay interesantes estudios sobre la modificación de estas motivaciones (en ratas, claro), lo cual es posible hasta cierto punto, como parece que tú dices, pero las motivaciones primarias que nadie te enseña y que son universales a través de las culturas están ahí: comer, beber, respirar, procrear...

Estoy de acuerdo, pero a donde yo quiero llegar es a que, primero, esas motivaciones primarias se pueden ver superadas por otras secundarias (el hombre es el único animal que se sonroja) segundo, que si existen esas motivaciones, no somos los dueños de las mismas, sino que nos son impuestas, por eso digo que existen dos fuentes, lo social y adquirido y lo natural y preexistente, pero no elegimos ninguna de las dos cosas, porque para elegir primero hay que ser libre y no lo somos.


Estudiando psicología del trabajo y del aprendizaje puedes ver que muchísima gente está trabajando en puestos que le queman o que no son los que le harían feliz. La mayoría de los universitarios que yo conozco están en esa situación. ¿Pierde sentido su vida? No, los proyectos vitales no son tan rígidos, cambian con la edad y con las cosas que te pasan, para no sentirte frustrado. Sólo cuando han pasado muchos años puedes ver el elemento común de todo lo que emprendiste.
Pero dentro de los que no lo cambian, es cierto que se frustran. Pero eso no es una fuente de conflicto en sí misma. La frustración no es fuente de conflicto por sí sola: lo es si puede vehiculizarse. Una frustración generalizada que no tiene un proyecto común no se materializará de ningún modo.

Pero el fin último es siempre el mismo, lo que anima las acciones. Otras cosas es que se equivoquen en la forma de perseguirlo o que prefieran ser infelices hoy para poder serlo mañana. Si se sigue a la inercia social, es porque se admite un valor en esa inercia, como lo hace todo el mundo debe ser bueno, pero eso no significa que no exista un fin último. Efectivamente es necesario que exista algo en común en la frustración, pero un individuo frustrado es un individuo potencialmente peligroso debido a que reaccionará a su frustración, ya sea hacia personas concretas ya sea contra el mundo en general. ¿Has hablado alguna vez con un funcionario administrativo que acaba de pasar por un divorcio?

10:45 PM

 
Blogger bastiat ha dicho...

Ciertamente algo de razón tienes cuando dices que el hombre no nace impoluto sino que nace enun contexto que le condiciona el resto de la vida, es aquello que los clásicos decían de la “tabla rasa” en la cual se empezaba a escribir la historia de cada uno.

Pero a parte de eso que dices, una obviedad, sin duda alguna, lo cierto y verdad es que la libertad de elección, condicionada, aceptemos barco como animal del compañía, es una capacidad que tienen las personas dentro de esa condición.

Una cosa es que se quiera establecer que uno no puede ser inmaculadamente libre, y otra cosa es que siendo educado en cualquier modelo social se tenga derecho a someterle sistemáticamente a la coacción.

Si el estar en una sociedad determinada que tiene su escala determinada de valores limita esa libertad, y el estar en otra distinta, esos valores cambian, como tú has dicho, lo que nos indica es que cualquier sociedad es susceptible de ser cambiada tanto en cuanto se establezcan nexos de unión y, atención, se deje libertad a sus integrantes para que opten entre qué aspectos de una y de otra prefieren.

Indudablemente no debería de representar problema alguno a ninguna sociedad el permitir que sus ciudadanos establezcan esos tipos de comunicaciones. Es de suponer que tiene confianza máxima en sus valores ¿no?. Entonces si de esa interacción surgen distintas interpretaciones eso ocurre así porque esas “taulas rasas” que somos cada uno interpretamos el ambiente en el que nos movemos, los estímulos que nos llegan de manera distinta.

Ahora bien, partiendo de tus propias conclusiones estableces que el Estado debe establecer cuales son las condiciones mínimas de necesidades básicas cubiertas para así lograr mayor libertad. Pero eso sería, evidentemente eliminando en sus súbditos la capacidad de decidir entre una y otra forma de organización social. Es decir, el hombre, que no es libre para poder elegir por los condicionamientos que ha recibido establece que tiene que seguir una línea determinada por unos de esos hombres a favor de una determinada sociedad que esos hombres han elegido.

Creo que la incongruencia es tu bandera a parte de tu amor por las dictaduras.

3:27 AM

 

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